Sir Ken Robinson es un
educador y escritor británico, experto en asuntos de creatividad, la calidad de
la enseñanza, la innovación y los recursos humanos, el cual investiga sobre la
utilidad del teatro en la educación.
En el video “Educación en el siglo XXI. Nuevas
necesidades ¿nuevos retos?” se da un toque de atención al ineficiente
sistema en el que se encuentra sumida la educación a nivel mundial.
En un periodo de crisis
como el que estamos viviendo, que se toma como excusa para realizar las más
terribles “reformas” en todos los niveles de la sociedad, la educación no queda
muy bien parada. Y no solamente porque se realicen cambios que provocan su
empeoramiento (como en el caso de la educación española), también el hecho de
no llevar a cabo un cambio total en el planteamiento de la misma hace que el
fracaso escolar aumente.
Algo que me llama la
atención del video es el tema del TDAH (Trastorno por déficit de atención con
hiperactividad), porque yo me había preguntado si realmente existe tal
trastorno, o si es un constructo para, como se dice, justificar el déficit educativo.
¿De repente millones de niños en el mundo tienen la misma enfermedad? ¿Realmente
la gente se da cuenta de que está drogando a sus hijos? Es algo que me pone los
pelos de punta.
Las pastillas contra el
TDAH no son más que otro argumento más para controlar. Absolutamente todo está
controlado por un Gran Hermano
invisible al cual no le interesa en absoluto que los sistemas educativos
cambien, están bien así, de mala manera.
Educados o mal educados
para responder al sistema basado en ricos y pobres, porque, nos guste o no, y eso es algo que debería cambiar, la educación
aún es entendida por castas.
Un sistema diseñado en tiempos de la Revolución Industrial continuará como una máquina con patrones y estándares, seguirá separando a las personas, creando INDIVIDUOS, personas egoístas que constantemente luchen para ser mejores que los compañeros, en vez de intentar ser eso, compañeros.
Un sistema diseñado en tiempos de la Revolución Industrial continuará como una máquina con patrones y estándares, seguirá separando a las personas, creando INDIVIDUOS, personas egoístas que constantemente luchen para ser mejores que los compañeros, en vez de intentar ser eso, compañeros.
Adormilamos a unos
niños/as que crecen demasiado deprisa, y a los que les negamos el juego según
van creciendo. ¡Qué gran error! El juego, el teatro, el dibujo, el baile, la
música… todo lo que esté realizado con las artes, tan menospreciado por
sistemas educativos y madres/padres, despierta a esos niños/as, les motiva, les
activa, les hace pensar.
Hace que no pierdan esa
creatividad que les convierte en genios, en los genios necesarios para esta
sociedad tan descorazonada, y cada día más egoísta e individual.
